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Animales marinos sin cerebro

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Las investigaciones han estado enfocadas en el estudio del cerebro humano para tratar de comprender cómo funciona cada una de sus áreas. Aunque aún no se ha logrado descifrar completamente su funcionamiento, el cerebro es un tema de gran interés en la investigación científica. Es interesante saber que existen animales que no tienen cerebro, lo que no significa que no puedan desarrollarse de manera normal. De hecho, estos animales tienen mecanismos diferentes para cumplir con las exigencias de su entorno y llevar a cabo sus procesos vitales.

¿Cómo sobreviven los animales sin cerebro?

A pesar de ser algo inimaginable para los humanos, hay muchas especies animales en el planeta que pueden desarrollarse y vivir sin tener un cerebro. Esas especies son principalmente marinas, ya que muchas de ellas conservan la misma apariencia física que han tenido durante miles de años, antes de que la vida emergiera en la tierra.

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¿Cómo logran sobrevivir estos animales? Cada especie tiene adaptaciones únicas que les permiten existir, alimentarse, reproducirse y eliminar los desechos, aunque es difícil encontrar una estructura física única que «reemplace» al cerebro. En realidad, ya sea un sistema medular, extremidades o tentáculos desarrollados de manera particular, ganglios, redes nerviosas u otra estructura, cada especie tiene adaptaciones diferentes que les permiten sobrevivir.

A continuación, se presentan algunos ejemplos de animales sin cerebro:

Estrellas de mar

Las estrellas de mar son animales invertebrados que viven en las profundidades del mar y forman parte del orden Asteroidea. Estos animales tienen entre 5 y 50 brazos, según la especie, que utilizan para alimentarse, reproducirse y excretar. A pesar de no tener un cerebro como tal, poseen un sistema nervioso compuesto por nervios y un plexo nervioso que recibe información de diversas partes del cuerpo, funcionando como un cerebro distribuido. Gracias a esto, pueden recibir y procesar diferentes estímulos, y enviar señales para controlar las diferentes partes de su cuerpo. El ciclo de vida de las estrellas de mar es completo.

Pepino de mar

Los pepinos de mar son animales marinos pertenecientes al grupo de los equinodermos, los cuales se caracterizan por tener un cuerpo largo y blando, y habitan en las profundidades de los océanos. A pesar de no contar con un cerebro ni un corazón propiamente dicho, estos animales poseen diversas terminaciones nerviosas en sus tentáculos y faringe, permitiéndoles recibir estímulos y responder a su entorno. Además, disponen de un sistema vascular acuífero que les permite transportar agua, proteínas e iones de potasio por todo su cuerpo y cumplir con todas sus funciones vitales.

Medusas

Las medusas son un subfilo de animales marinos antiguos que no poseen sistema nervioso central ni cerebro. Algunas especies de medusas tienen la capacidad de brillar en la oscuridad y se sostienen gracias a una red de nervios interconectados que envían información sobre el entorno y objetos cercanos que rozan, conocido como sistema difuso o reticular. Además, algunas especies cuentan con ocelos, órganos capaces de detectar la luz.

Coral

Dentro del término coral se incluyen diversos tipos de seres vivos que habitan en el mar y se agrupan para formar colonias de pequeños individuos. A pesar de que a simple vista puedan parecer estructuras rocosas o vegetales, especialmente cuando forman grandes arrecifes, en realidad se trata de animales.

Los corales no tienen cerebro, corazón o sistema nervioso centralizado, pero están compuestos por millones de pequeños individuos llamados pólipos, los cuales trabajan en conjunto para construir las grandes estructuras de coral y atrapar alimentos, además de percibir su entorno con pequeños tentáculos que poseen terminaciones nerviosas.

Anémonas

Los miembros del orden Actiniaria, conocidos como anémonas, parecen ser plantas a simple vista, pero son en realidad animales marinos que se adhieren a un sustrato de arena o roca. A pesar de no tener cerebro ni corazón, se cree que tienen un sistema nervioso primitivo que les permite mantener su equilibrio vital y responder a los estímulos del entorno. Aunque no tienen órganos bien definidos, sí cuentan con tentáculos y estructuras simples llamadas «orgánulos», que tienen propiedades urticantes.

Esponjas marinas

Las esponjas son animales pertenecientes al filo Porifera, los cuales son considerados uno de los grupos más antiguos del mundo y se caracterizan por carecer de cerebro. Su cuerpo está formado por poros y canales internos que les permiten bombear agua y nutrientes. Además, tienen células totipotenciales capaces de cambiar su función según las necesidades de las esponjas, por lo que no requieren órganos especializados ni un sistema nervioso definido para llevar a cabo sus funciones vitales.

Carabela portuguesa

La Physalia physalis, también conocida como carabela portuguesa, es un organismo formado por una colonia de individuos que se asemeja a una medusa. A pesar de medir entre 15 y 30 centímetros, está formado por hidrozoos, organismos muy pequeños que se agrupan para sobrevivir. En esta relación de colonia, los diferentes individuos se encargan de las funciones vitales necesarias, aunque no tienen un sistema nervioso, corazón o cerebro definido.

Lirio de mar

El lirio de mar es un equinodermo de la clase Crinoidea, como las estrellas de mar, y se distingue por su aspecto ramificado, similar a una «planta». Han existido desde el Paleozoico y, aunque no tienen cerebro, poseen una red nerviosa que les permite percibir su entorno, al igual que otros equinodermos.

Ascidias

Las ascidias son animales marinos que pueden confundirse con plantas a simple vista. Viven fijas a rocas y conchas, de donde capturan pequeñas partículas de alimento gracias a la absorción de corrientes de agua. A pesar de que se desconoce mucho acerca de ellas, se sabe que carecen de sistema nervioso, cerebro y corazón.

Pez lanceta

El pez lanceta (Branchiostoma lanceolatum) es una especie marina muy primitiva que carece de cerebro, esqueleto y órganos sensoriales desarrollados. Aunque mide solo 5 centímetros, posee un sistema nervioso poco definido que no se encuentra protegido por vertebras.

Ctenóforos

Los ctenóforos son un grupo poco estudiado de animales marinos, con alrededor de 200 especies que a menudo forman parte del plancton. Sus cuerpos son diversos, algunos con tentáculos y forma de medusa, mientras que otros no tienen estas características. Aunque carecen de sistema circulatorio o excretor, tienen un sistema nervioso rudimentario distribuido en redes que les permite percibir estímulos, pero sin contar con un cerebro definido.

Sanguijuelas

Las sanguijuelas (Hirudinea) pueden habitar en diversos entornos, ya sea marinos, terrestres o de agua dulce. Su cuerpo es alargado, gordo y viscoso, y algunas especies son depredadoras y se alimentan de sangre. A pesar de no tener cerebro, las sanguijuelas cuentan con redes nerviosas que se extienden por todo su cuerpo, conectadas a pequeños ganglios y órganos sensoriales.

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